En las últimas semanas pienso mucho en ella.
Lo hago con culpa, en silencio, con vergüenza de ser descubierto.
Ella es doctora y vive en un departamento en el barrio de Belgrano.
Hace unos 15 años nos prendimos fuego.
Un incendio de esos que salen en los diarios. Que dejan marcas por todos lados.
Cierro los ojos y recuerdo el telo en el microcentro, ella en la ducha apoya su cara en el vidrio y hace morisquetas, yo en la cama exhausto fumo y me río.