jueves, 1 de septiembre de 2011

Catarsis actual. Parte 1.

Anoche llegué a casa a eso de las 22:30, tenía sólo una cerveza encima, estaba lúcido, pensaba escribir. Me senté en la compu y me enteré. Cachetazo, baño de realidad. Sentí pena, impotencia, pequeñez, bronca, y esa clase de sentimientos que el ser humano experimenta cuando algo no esta bien, cuando algo es contra natura. Como pibes de seis años pidiendo en semáforos, como aborígenes desahuciados de sus tierras, como abuelos basureados, golpeados. Sí, no es lo mismo. Nada es lo mismo.
Nadie sabe lo que se siente. Nadie. Sólo el que lo atraviesa.
La tristeza no se mide, no se compara.
A medida que la noche avanzaba y el tema tomaba difusión total en tv, redes sociales, etcétera, me sentía peor, dolorido, consternado, perdido.
Me cago en las formas. Los medios son una mierda. Noticieros con música intrigante y catastrófica de fondo haciendo de la desgracia morbo, lobby, rating. Son basura. En una semana (tristemente) este caso será noticia vieja, gastada y habrá que buscar algo que sacuda, que venda, que responda a los intereses personales de cada poderoso.
Es realmente increíble como los medios manipulan realidad, crean realidad, disuelven realidad según les convenga. Manejan tapas, titulares, crónicas; Nosotros, nosotros consumimos. Y después, ¿cuánto es voz propia? ¿cuánto? ¿cuántas de nuestras ideas son verdaderamente nuestras? ¿Repetimos?.
No creo en casi nadie. No soy optimista, día tras día intento conocer lo que me rodea para conocerme a mi mismo, pero, esta sociedad que tiene como eslogan el olvida, el viví rápido, te borra el ayer permanentemente, y es ahí donde radica el problema. La memoria. La memoria. Sin memoria no hay futuro, no hay cimiento, no hay construcción, o sí, pero endebles. Sin memoria la vida y las decisiones son cíclicas. Todo se repite por cuestiones obvias. Sin memoria, sin educación estas cosas son inevitables. Pero no, es más fácil hacer apología del olvido y menospreciar lo pasado, enterrarlo. ¿Alguien se acuerda de Julio Lopez? ¿de María Cash? ¿de Fernanda Aguirre? ¿de todos los chicos y chicas anónimos que desaparecen quién carajo se acuerda? ¿Quién carajo pide justicia por ellos (más allá de sus familias, claro)? ¿Dónde están los medios, las redes sociales, el pueblo?
Las redes sociales no son espejo de nada. Yo al menos no me siento mejor conmigo mismo ni más persona por pegar en mi muro un mensaje pidiendo justicia. Quien se sienta mejor haciéndolo que lo haga, es libre, vivimos en democracia (aunque muchos de los que emiten su opinión, SU opinión públicamente bastardeen la democracia y ponderen en algunos casos épocas negras de nuestro país.) y está en todo su derecho. Justicia se pide en las marchas, justicia se pide ejerciendo el voto, justicia se pide tomando conciencia y participación desde algún lado real. Sinceramente (dije que soy pesimista) no creo que un "me gusta" ayude a terminar con la desaparición de menores, utilicen sus muros al menos para poner teléfonos útiles, links a páginas de organizaciones, ¿o es sólo copiar y pegar porque todos lo hacen?
Lo más sencillo para mi hoy sería poner una foto de Candela y gritar justicia y que vuelvan los milicos y a la mierda este gobierno. Sería lo más simpático, pero me importa tres carajos ser simpático e ir donde van la gran mayoría. Por si alguno no entendió o sólo se va a basar en ciertas frases, lo aclaro otra vez, siento una terrible impotencia, bronca y dolor por el caso de Candela, indignación siento. Reclamo justicia. Deseo fervientemente que se haga justicia. ¿Qué? ¿Soy liviano? ¿Tengo que gritar pena de muerte? ¿Asesinato? ¿Militares en las calles?. No, no, no. No pienso hacerlo. Quiero todo el peso de la ley sobre todos los involucrados. Eso pido, eso quiero.


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