domingo, 24 de abril de 2011

83 abriles

Mi abuelo cumplió ochenta y tres años.
Le gusta decir, creo que por cábala,
este es mi último cumpleaños,
luego mueve pesadamente la cabeza.
Hace unos días lo escuché por primera vez
gritar un gol, gool, dijo y apretó el puño,
jugaban Central y Chacarita.
Dice que el médico hace como cincuenta años
le aconsejó no gritar goles, por el corazón,
supongo que el doc nada entendía
de fútbol, tampoco habrá sido partidario
de los amores intensos,
escribir poesía,
jugar a la ruleta,
o embriagarse al mediodía.
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