jueves, 21 de abril de 2011

La loca alegría

La loca alegría se cayó en la vereda
y ahora no hay quien pueda
levantarla.
Pesa como dos mil kilos grita uno,
no pone voluntad susurra otro.
La gente se amontona
alrededor de la loca alegría
que aún sigue en el suelo, aturdida.
Ta´dando espetaculo murmura un pibe
mientras codea a la novia,
vamos, es siempre lo mismo, dice la yeguita.
Es así como poco a poco los curiosos
se van alejando,
volteando la mirada después de unos pasos
deseando lo milagroso o lo catastrófico,
lo que no pasa.
Se fuga el sol y el cielo negro
viene acompañado de gotas
que caen mansamente sobre la loca alegría
que sigue moribunda sobre la vereda.
Sola, solita, sola.
Sin un alegrío que la levante.
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